*Ese es, desde mi punto de vista, el verdadero problema para Eleazar: No debería preocuparle tanto entrar a una fotografía con la gobernadora como recuperar la interlocución dentro de su propio municipio.
*En política municipal, las fotografías claro que le ayudan, pero si él mismo ve que no le funciona «maquillar» su imágen, debería de cambiar de estrategia, acercarse a profesionales para que le asesoren porque el que le esté asesorando actualmente, para mí, es su verdadero adversario.
Álex Cazarín
Moloacán.- Lo ocurrido este fin de semana en Ixhuatlán del Sureste debería servirle al alcalde de Moloacán, Eleazar Alcántara Martínez, para algo más que para molestarse. Hay una oportunidad aunque no lo crea.
Durante la visita de la gobernadora Rocío Nahle al Hospital Comunitario, medios locales reportaron que al alcalde de Moloacán se le impidió el acceso al evento oficial y terminó quedándose fuera. La gira sí contó con funcionarios estatales y municipales previamente considerados en la agenda.
Más allá del desaire, el episodio llega en un momento incómodo para su administración y se entiende por qué quedó fuera. En mayo, ciudadanos tomaron el Palacio Municipal de Moloacán y exigieron transparencia por el manejo de recursos de la Feria de Villa Cuichapa y por señalamientos de presunto nepotismo. El conflicto requirió posteriormente diálogo con el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, para destrabar la protesta.
Ese mismo mes hubo otro problema con habitantes de comunidades rurales por las afectaciones atribuidas a Sinopec. Medios regionales reportaron que campesinos y ganaderos reclamaron la ausencia del alcalde en una mesa de trabajo pactada para atender el conflicto, han habido por lo menos tres bloqueos importantes y en todos tuvo que involucrar al estado.
Ese es, desde mi punto de vista, el verdadero problema para Eleazar: No debería preocuparle tanto entrar a una fotografía con la gobernadora como recuperar la interlocución dentro de su propio municipio.
Moloacán ya tiene diferencias internas y conflictos con distintos sectores que requieren atención URGENTE, la salida no puede consistir siempre en buscar que Xalapa intervenga. Gobernar también significa resolver, escuchar, negociar y, sobre todo, estar presente antes de que el problema termine convertido en bloqueo, toma del Palacio o llamada urgente al Gobierno del Estado.
Lo de Ixhuatlán puede ser una anécdota protocolaria, sí, puede que Rocío Nahle no tuvo nada que ver (o sí) en dejarlo fuera; sea como sea, políticamente la imagen es pésima: un alcalde vecino intentando acercarse a una gira estatal y terminando del otro lado de la puerta.
A Eleazar todavía le queda tiempo para corregir, tal vez debería comenzar por bajarle a la búsqueda de protagonismo, acercarse realmente a comunidades, ganaderos, campesinos y sectores con los que ha tenido diferencias, y concentrarse en resultados dentro de Moloacán.

Incluso tendría sentido revisar seriamente su estrategia de comunicación e imagen pública, no para fabricar una versión bonita del gobierno, porque solo basta con que aparezca la siguiente protesta, sino para entender cómo está siendo percibida su administración y por qué cada conflicto termina amplificándose.
En política municipal, las fotografías claro que le ayudan, pero si él mismo ve que no le funciona «maquillar» su imágen, debería de cambiar de estrategia, acercarse a profesionales para que le asesoren porque el que le esté asesorando actualmente, para mí, es su verdadero adversario.