Nota Roja Digital Sureste

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«Todo está bajo control», con una mentira Pemex y Sheinbaum inician mensaje de que van a sofocar el pozo KREM – 1

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Con una mentira, así inició la respuesta de Juan Carlos Carpio Fragoso, representante de Pemex, durante la «mañanera del pueblo», luego de que se le preguntara a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre el Pozo Krem – 1, pues aseguró que la contingencia está «bajo control».

Los que hemos estado a metros de lo que alguna vez fue la torre del pozo sabemos que esto no es verdad. La gente a la que le cayó lluvia ácida, a la que se le murió ganado, sembradíos y demás, sabe que es una verdad ni siquiera a medias, pues el daño provocado por el error humano, ha dejado pérdidas millonarias y peor aún, daños a la salud que hoy no se ven, pero que quizá mañana se manifiesten en enfermedades todavía por verse.

Desde que ocurrió el siniestro surgieron denuncias ciudadanas sobre posibles afectaciones en cuerpos de agua como pozos, ríos y arroyos, preocupación entre productores rurales, reportes de mortandad de peces y cuestionamientos sobre las consecuencias ambientales que podría dejar una emergencia de esta magnitud.

Ahora, tras el anuncio realizado en Coatzacoalcos por la presidenta Claudia Sheinbaum y directivos de Pemex, se informó que finalmente iniciarán los trabajos definitivos para sofocar el incendio.

La noticia es positiva, por supuesto, nadie puede desear que un incendio de esta naturaleza continúe activo. Pero apagar el fuego no equivale a resolver el problema.

Porque mientras Pemex y los especialistas nacionales y extranjeros se concentran en controlar el pozo. ¿Qué ocurrió con los cuerpos de agua cercanos? ¿Qué estudios existen sobre las afectaciones ambientales? ¿Qué sucederá con los productores que aseguran haber sufrido daños? ¿Quién pagará la remediación si se comprueba contaminación? ¿Quién responderá si existen afectaciones a la pesca, la agricultura o la ganadería?

El propio Bando Municipal del Ayuntamiento de Las Choapas, establece que las autoridades tienen la obligación de vigilar el cumplimiento de las normas para la preservación ecológica y la protección del medio ambiente. No es una facultad opcional ni un tema secundario.

Por ello resulta indispensable que el gobierno municipal deje de actuar únicamente como espectador de una crisis que ocurrió dentro de su territorio.

No se trata de dirigir las labores técnicas de Pemex. Tampoco de sustituir a las autoridades federales, se trata de defender a los choapenses, de exigir estudios independientes. Se trata de documentar daños y transparentar información, se trata de construir un expediente técnico que permita reclamar responsabilidades si existen afectaciones.

Durante décadas se ha repetido que Las Choapas es una tierra petrolera.

Quizá lo fue. Pero la realidad actual es distinta.

Hoy la mayor parte del territorio municipal vive de la ganadería, de la agricultura, de la pesca y de actividades productivas vinculadas al campo. Por eso a la gran mayoría de los choapenses le harta que los petroleros pidan empatía, cuando los daños son para ellos y las ganancias para ese pequeño grupo de «privilegiados».

Miles de familias dependen más de un potrero, de una parcela o de un cuerpo de agua que de una plaza petrolera.

Por eso preocupa que cada vez que ocurre una emergencia relacionada con la industria petrolera, los beneficios sigan concentrándose fuera del municipio mientras los riesgos permanecen dentro de él.

Las Choapas aporta territorio, recursos naturales, infraestructura y soporta los impactos ambientales de una actividad estratégica para el país.

Sin embargo, los habitantes continúan observando carreteras deterioradas, comunidades con rezagos históricos y productores que pocas veces son escuchados cuando denuncian afectaciones.

Si Pemex concluye exitosamente el control del Krem-1, habrá cumplido una parte de su responsabilidad. Pero la verdadera discusión apenas comenzará después.

Porque el incendio puede extinguirse.

Lo que no puede apagarse con la misma facilidad son los daños que eventualmente pudieran quedar en la tierra, en el agua y en la economía de quienes viven de ellas.

Por eso resulta preocupante que el representante de Pemex comience con su discurso minimizando los hechos y peor aún, dando por hecho de que nadie ha estado en la zona del desastre, solo el tiempo dirá qué harán… O mentir o por una vez, recuperar la confianza perdida en este gobierno de México, que miente como si fuese deporte.

Álex I. Cazarín G.

www.notarojadigitalsureste.com

Álex Cazarín

Desde 2019 soy reportero de calle, a pie, de colonias y lugares cercanos. A partir de 2023, soy titular del medio Nota Roja Digital Sureste, especializado en la cobertura de la nota policiaca en el sureste del estado de Veracruz.

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