*El hallazgo ocurrió durante las primeras horas de este lunes, cuando embarcaciones que realizaban sus faenas habituales detectaron el rastro oscuro en zonas donde se desarrollan actividades de captura, especialmente en áreas utilizadas para la pesca de peto.
Redacción
Alvarado, Ver.— Una extensa mancha de hidrocarburo detectada en aguas del Golfo de México mantiene en alerta a pescadores del municipio de Alvarado, quienes advierten que las corrientes y los vientos podrían empujar la contaminación hacia la franja costera en las próximas horas.
El hallazgo ocurrió durante las primeras horas de este lunes, cuando embarcaciones que realizaban sus faenas habituales detectaron el rastro oscuro en zonas donde se desarrollan actividades de captura, especialmente en áreas utilizadas para la pesca de peto.
De acuerdo con el presidente de la Federación de Sociedades Cooperativas Pesqueras de Alvarado, Jaime Santiago Rojas, el derrame abarca varias millas y hasta hace unas horas se encontraba a una distancia aproximada de tres a cuatro millas de la costa. Además, señaló que el olor penetrante a crudo confirma la presencia de hidrocarburo en la superficie del mar.
El dirigente explicó que, si la mancha alcanza la costa, el impacto podría ser severo para el sector pesquero. Las redes utilizadas en la captura suelen quedar inutilizadas cuando se impregnan de chapopote, y cada una de ellas representa inversiones que van de los 100 mil a los 130 mil pesos, monto difícil de recuperar para muchas cooperativas.
A este problema se suma el riesgo para las embarcaciones. El hidrocarburo puede adherirse a los sistemas de enfriamiento de los motores o a otros componentes mecánicos, lo que obligaría a detener las jornadas de pesca y asumir gastos adicionales de reparación.
Ante la situación, los pescadores solicitaron la intervención de autoridades federales para identificar el origen del derrame y establecer responsabilidades. En caso de confirmarse que alguna empresa provocó la contaminación, exigieron sanciones y la reparación de los daños tanto para el sector pesquero como para el ecosistema marino.
Mientras tanto, las cooperativas permanecen en vigilancia constante ante el posible arribo del hidrocarburo a la costa, conscientes de que el avance de la mancha podría comprometer no solo la actividad pesquera, sino también el sustento de numerosas familias que dependen del mar en la región.