*Su bancada votó en contra de la propuesta que buscaba ampliar el descanso semanal obligatorio de uno a dos días para los trabajadores, iniciativa que pretendía garantizar 48 horas continuas de reposo.
Álex Cazarín
Veracruz.- Los números no son interpretación política, son registro oficial. Con 33 inasistencias acumuladas, la diputada Magaly Armenta Oliveros se ubica en el segundo lugar entre los legisladores con más faltas en el Congreso, de acuerdo con el listado difundido recientemente.
El primer puesto lo ocupa Gonzalo Gómez, del PT, con 37 días sin asistir. Después aparece Armenta, militante de Morena, con 33. En el mismo “top ten” figuran Patricia Armendáriz (Morena) y Erika Santana (PVEM), ambas con 28 ausencias, junto con otros legisladores con cifras menores. No se trata de un caso aislado, pero sí de uno relevante.
En su caso, el señalamiento adquiere mayor peso político porque no es una legisladora novel. Ha ocupado dos diputaciones locales y una federal. La experiencia acumulada contrasta con un dato concreto: más de un mes completo de ausencias en un cargo que exige presencia en sesiones, votaciones, trabajo en comisiones y deliberación parlamentaria constante.
A ese contexto se suma otro elemento que ha encendido críticas: su postura en materia laboral. Su bancada votó en contra de la propuesta que buscaba ampliar el descanso semanal obligatorio de uno a dos días para los trabajadores, iniciativa que pretendía garantizar 48 horas continuas de reposo. La propuesta formaba parte de la discusión sobre la reducción de la jornada laboral y el fortalecimiento de derechos laborales.
El contraste no ha pasado desapercibido entre sus detractores: mientras se rechaza ampliar el descanso de la clase trabajadora, los registros reflejan 33 inasistencias al Congreso. La comparación se ha convertido en argumento político recurrente en el distrito 03, con cabecera en Cosoleacaque.
Además, sectores ciudadanos cuestionan la baja gestión visible en obras, apoyos o iniciativas de impacto directo en la región. Si bien la función principal de un legislador es crear y reformar leyes, la percepción en territorio pesa en la evaluación pública. Y hoy la discusión no gira en torno a discursos, sino a asistencia y productividad comprobable.
En el plano interno de Morena, también se le vincula con operación política anticipada rumbo al 2030, presuntamente en favor del proyecto de Juan Javier Gómez Cazarín. No existe confirmación oficial sobre esa versión, pero la narrativa local apunta a una prioridad política distinta mientras los registros legislativos muestran ausencias reiteradas.
Hasta el momento, la diputada no ha emitido una explicación detallada sobre el número de faltas que se le atribuyen en el listado difundido. Tampoco se han transparentado públicamente las justificaciones específicas de cada ausencia ni un balance puntual de resultados legislativos que permita dimensionar su desempeño frente al número de inasistencias.
El dato duro permanece: 33 faltas la colocan en el segundo lugar de los más ausentes. La discusión ya no es solo administrativa. Es política, ética y de rendición de cuentas.