*La respuesta, aunque incomode a algunos, comienza a tomar forma: La política sobra cuando la ciudadanía se siente segura. Sobre todo al conocer el contexto.
*Hay una intención de cerrar espacios a la delincuencia, de complicarles el paso a quienes ven en municipios como Las Choapas un punto fácil de operación.
Álex Cazarín
Las Choapas.— En medio del ruido, la crítica fácil y el escepticismo que siempre rodea cualquier acción de gobierno, hay momentos que obligan a hacer una pausa y observar los hechos con frialdad.
Lo ocurrido recientemente en Las Choapas, con la detención de un sujeto armado, con antecedentes en la frontera y dispuesto a disparar contra la policía para evitar su captura, abre un debate sobre la seguridad del municipio a tres meses de iniciado el nuevo gobierno.

¿Está funcionando la estrategia de seguridad para Las Choapas?
La respuesta, aunque incomode a algunos, comienza a tomar forma: La política sobra cuando la ciudadanía se siente segura. Sobre todo al conocer el contexto.
Un individuo que, de acuerdo con las primeras líneas de investigación, se desplazaba de ciudad en ciudad cometiendo delitos y huyendo, encontró en Las Choapas un escenario distinto. Aquí, la salida no fue tan sencilla. Aquí, la presión se mantuvo. Aquí, el cerco se cerró.



Y eso no ocurre por casualidad, la estrategia se implementó desde el día 1 del gobierno uribista.
Detrás de esto hay un plan que el alcalde Jesús Uribe Esquivel ha impulsado: reforzar los accesos al municipio con puntos de vigilancia y prevención del delito. No como adorno, no como simulación, sino como una medida que busca contener, filtrar y reaccionar.
Estos puntos no son improvisados.
Cuentan con cámaras de videovigilancia, elementos capacitados y espacios dignos para que los oficiales realicen su labor en condiciones adecuadas. Esto último, que muchos pasan por alto, también es parte de la ecuación: un policía que trabaja en condiciones precarias difícilmente puede responder con eficacia.
Lo ocurrido en esta persecución no solo habla de la reacción de la Policía Municipal. Habla de un entorno que ya no permite escapar con la misma facilidad.
¿Falta camino por recorrer? Por supuesto.
La seguridad no se resuelve con una sola acción ni en un solo periodo, pero también es cierto que hay señales que no se pueden ignorar.
El alcalde ha dejado claro, en más de una ocasión, que su administración no se detendrá esperando condiciones ideales o recursos extraordinarios. Ha optado por avanzar con lo que se tiene, priorizando lo urgente, desde obra pública hasta acciones en materia de seguridad.
Y eso, en municipios donde muchas veces se gobierna con limitaciones, no es menor.
Este episodio deja algo claro: Hay una intención de cerrar espacios a la delincuencia, de complicarles el paso a quienes ven en municipios como Las Choapas un punto fácil de operación.
La pregunta ya no es si la estrategia existe. La pregunta es si se sostendrá, se fortalecerá y se convertirá en una política permanente. Porque al final, más allá de posturas políticas, lo que está en juego es algo mucho más simple y mucho más importante: La seguridad de quienes viven aquí.