*A los dos detenidos no los ha visto públicamente nadie y solo tenemos la palabra de los policías que presentaron en Coatzacoalcos, no en Las Choapas, la supuesta identidad de dos personas, pero no hay fotografías de su presentación, no existe registro público de su puesta a disposición que permita conocer las circunstancias de la detención y no han sido mostrados junto al vehículo ni durante el aseguramiento.
Álex Cazarín
Las Choapas.- Preguntamos a la SEDENA, a la Guardia Nacional División Caminos, a la Policía Municipal, nadie sabía absolutamente nada del operativo. Nadie tenía información sobre un aseguramiento de diez armas y 12 mil 800 cartuchos en la carretera Las Choapas – Ocozocoautla, pues un aseguramiento de ese tamaño debió ser informado a las fuerzas federales, sin embargo, no fue así.
La única corporación que confirmó conocimiento fue la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, cuyos elementos tienen instalado un punto de revisión en el kilómetro 68 de la pista Ocozocoautla – Las Choapas, un retén que desde hace décadas está en ese lugar esporádicamente y a la fecha solo acumula quejas por presuntas extorsiones a camioneros y ciudadanos que pasan por la pista.
Perdonen que tenga mis dudas, pero si a la misma SEDENA y Guardia Nacional, quienes recorren a diario y tienen a cargo ese tramo carretero, les ocultaron la detención, algo no cuadra. Hasta ahora, solo hemos visto las armas.

A los dos detenidos no los ha visto públicamente nadie y solo tenemos la palabra de los policías que presentaron en Coatzacoalcos, no en Las Choapas, la supuesta identidad de dos personas, pero no hay fotografías de su presentación, no existe registro público de su puesta a disposición que permita conocer las circunstancias de la detención y no han sido mostrados junto al vehículo ni durante el aseguramiento.
No decimos que eso demuestra que el operativo sea falso o tampoco demuestra que haya una fabricación, pero sí deja un espacio enorme para la duda, sobre todo porque estamos hablando de un aseguramiento extraordinario ocurrido precisamente en un punto de revisión que, durante años, ha sido prácticamente invisible en materia de decomisos.
Dudar por los operativos recientes, falsos y equivocados
Resulta de cuestionar el que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado no ha presentado resultados en la zona urbana de Las Choapas, detenciones u operativos propios, ahora mágicamente un arsenal sin presentar a los detenidos o al vehículo, peor aún, sin avisarle a las otras corporaciones de seguridad.
En Las Choapas, hay antecedentes de como se ha utilizado a la policía estatal para señalar a familias en delitos gravísimos y luego, ha resultado que era una puesta o falsa o «equivocada», para más ejemplo la familia del Barrio de Tepito, que fueron señalados de tener drogas en la casa cuando se trata de tres mujeres religiosas, conocidísimas en el ámbito choapense, comerciantes de bien.
Además, tenemos las imágenes de como mandaron reparar la puerta que dañaron como animales rabiosos el día del «operativo».
El otro caso de unos abuelos y sus nietos, a quienes también les reventaron la casa en la colonia México hace un año, donde decían que había drogas y armas, pero resultó que era además de falso, una equivocación. ¿Por qué no dudar de ese operativo que nadie vio ni se enteró en Las Choapas? ¿Por qué hasta Coatzacoalcos?
No sería necesario inventar una película completa, bastaría con relacionara quien sea con personas detenidas, armas, delincuencia organizada o alguna investigación federal solo por palabra de policías con antecedentes de equivocación y daños gravisimos contra los choapenses.
El daño estaría hecho mucho antes de que un juez determinara absolutamente nada.
En México sabemos que una acusación puede destruir una reputación en 24 horas y que una absolución, cuando llega, casi nunca alcanza al mismo público que vio el primer escándalo.
Precisamente porque hablamos de instituciones que tienen la capacidad de detener, investigar, asegurar armas y construir expedientes, vale la pena observar con lupa cualquier operación que no resista preguntas básicas.
Porque si el arsenal es real, que se procese a quien corresponda. Si los detenidos son responsables, que enfrenten la justicia.
Pero si algún día pretenden utilizar un arsenal, una detención o una investigación para fabricar un culpable, no debería bastar con enseñar diez armas sobre una mesa para que todos aceptemos la historia completa.
Por ahora hay algo que sí sabemos: hubo un operativo a escondidas, hubo armas aseguradas, hubo dos supuestos detenidos y otras corporaciones que debieron enterarse no sabían nada.
Y a los detenidos, hasta este momento, nadie los ha visto.