Agencias / Acayucan
El caso de la fosa clandestina localizada en la comunidad de Cocuital, en el municipio de Jáltipan, tomó un giro clave gracias al testimonio de Antonio Escobar Torres, quien antes de morir logró proporcionar información que permitió avanzar en las investigaciones.
Escobar Torres había sido privado de la libertad el pasado 26 de enero en el fraccionamiento Los Mangos, en Cosoleacaque, durante un violento operativo perpetrado por un grupo armado que llegó al lugar a bordo de varias camionetas. En ese hecho también fueron secuestrados Jorge Luis Colmenares Alejandro y el taxista Dimas Martínez Zetina.
Tras varios días de intensa búsqueda por parte de familiares y autoridades, Antonio Escobar Torres fue localizado deambulando gravemente herido en calles del municipio de Jáltipan. Debido a las severas lesiones que presentaba, presuntamente derivadas de las torturas a las que fue sometido durante su cautiverio, fue trasladado a un hospital donde finalmente perdió la vida.
Antes de fallecer, el hombre alcanzó a declarar ante autoridades ministeriales, revelando el sitio donde presuntamente estuvo retenido durante varios días. Gracias a esta información, la Fiscalía General del Estado logró ubicar una fosa clandestina en la comunidad de Cocuital.
De acuerdo con las investigaciones, en ese lugar habrían sido sepultadas varias víctimas, entre ellas Jorge Luis Colmenares Alejandro y Dimas Martínez Zetina, quienes ya fueron plenamente identificados.
Además, Antonio Escobar Torres logró identificar a cinco hombres que presuntamente participaron en su secuestro y en el de las otras víctimas. Los nombres que proporcionó a la Fiscalía fueron Ignacio Hernández de la Cruz, Carlos Manuel Pacheco Loera, alias “El Burrito”, Erick Cruz Guerrero, Samuel Cruz Anaya y Roberto Viviano Morales, conocido como “El Lagartijo”.
Trascendió que algunos de estos individuos serían originarios de los municipios de Cosoleacaque y Jáltipan, y presuntamente estarían vinculados con actividades de la delincuencia organizada en la región.
El caso continúa bajo investigación de la Fiscalía para Personas Desaparecidas con sede en Xalapa. Hasta el momento, autoridades han informado que de las cerca de 18 víctimas localizadas en la fosa de Cocuital, al menos ocho han sido identificadas oficialmente.
Cabe señalar que existen versiones de que algunos de los señalados han sido vistos en la región sin aparente preocupación, a pesar de que presuntamente existirían órdenes de aprehensión en su contra. Entretanto, las autoridades mantienen abiertas las indagatorias para esclarecer los hechos y dar con todos los responsables.