Fotografía de archivo del expresidente estadounidense Bill Clinton mientras habla en el Constitution Hall 'Hijas de la Revolución Americana' en Washington, DC, EE. UU., el 21 de noviembre de 2024.EFE/EPA/Will Oliver
Redacción
Washington.– El expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, aseguró ante legisladores que no hizo “nada malo” ni presenció abusos durante su relación con el financiero Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores.
La declaración, realizada a puerta cerrada en Nueva York, marca un hecho inédito: es la primera vez que un exmandatario estadounidense testifica ante el Congreso. Un día antes también compareció su esposa, Hillary Clinton, quien afirmó no conocer los delitos de Epstein ni recordar haberlo tratado.
Clinton no enfrenta cargos, pero los legisladores buscan esclarecer el alcance de su relación con Epstein y con Ghislaine Maxwell, colaboradora del financiero condenada por tráfico sexual. Documentos y fotografías difundidas muestran encuentros entre ellos a finales de los años 90 y principios de los 2000.
El comité investiga visitas de Epstein a la Casa Blanca —que podrían haber sido al menos 17— y viajes internacionales realizados junto al expresidente en el avión del empresario. Clinton sostuvo que dejó de tener contacto con él mucho antes de que se declarara culpable en 2008.
Durante el interrogatorio, el exmandatario respondió preguntas durante horas sin acogerse a su derecho a guardar silencio. Legisladores señalaron que el objetivo es responder a las dudas públicas sobre los vínculos de figuras poderosas con Epstein, quien murió en 2019 en una cárcel de Nueva York mientras enfrentaba cargos federales.
El caso reavivó el debate político. Demócratas consideran que este precedente debería aplicarse también al expresidente Donald Trump, quien tuvo relación con Epstein, mientras republicanos sostienen que el actual mandatario ya ha respondido públicamente.
Además, algunos legisladores pidieron que el secretario de Comercio, Howard Lutnick, comparezca ante el Congreso por sus contactos posteriores con Epstein, pese a haber declarado que rompió vínculos años antes.
La investigación continúa en medio de cuestionamientos sobre la rendición de cuentas de figuras influyentes y la necesidad de esclarecer responsabilidades en uno de los escándalos sexuales más graves de las últimas décadas.